miércoles, octubre 29, 2008

La noche está serena y calma...
Mi alma alberga una tempestad de sentimientos confusos y la luna me mira, como queriendo contemplar toda mi sombra en un solo cráter.
Otra vez la primavera me sorprende, emprendiendo el viejo camino de regreso a casa, ese camino en donde nació la poesía de la semilla y la grieta infinita. Ese camino, el mismo de siempre, que me vió enamorada y riéndole a la vida, y también padeció la tristeza de mi soledad y sus lágrimas.
Camino y me vuelvo sobre mis propios pasos, creo sentir todavìa el tono triste de tu voz. Pocas veces lo he escuchado, creo que hasta esta tarde, lo desconocìa... pero ahora no puedo sacarlo de mi cabeza.
¿Cómo ayudarte esta vez?
El amor es el suspiro de un poeta que, encantado con sus versos, decidió soñar.
Creele mujer al poeta.
Cree en sus ojos que te miran con sinceridad,
mirá sus manos y embriagate con su dulzura,
sus caricias son sanas y transparentes,
y tuyas...
creele mujer,
y corre a su encuentro.
Estrujá su pecho entre tus brazos,
y ríanse de las mentiras de los que quieren
pisar sus cabezas.
Y amense, que el amor es el aire que nos mantiene vivos...
Creele mujer,
creele al poeta.

martes, octubre 28, 2008

"Mi mesa de luz está llena de estrellas", dijo la poetisa con una voz capaz de converser hasta a lucifer. Cerrò la puerta y se marchó. Se marchò porque la ciudad era demasiado enorme para dejar su vida en entre cuatro paredes, se marchó porque en su panza sonaban las estrofas de una canción que dedica su entera melodía a la libertad... Se marchó, sencillamente, dejando una historia atrás que no encontraría un fin, en su interior.
Tenía miedo, quizà. ¿Al amor?¿Al para siempre?...Un miedo que la ahogaba, un miedo que la llevaba a buscar excusas para justificarse, un miedo que paralizò sus labios a la hora de hablar y remediar el presente...
Él se quedó perplejo, ensimismado. Miraba sus manos, llenas de tinta, y recordaba una por una las poesías que le había escrito, las veces que la había llamado en silencio mientras se sumergía en la más hermosa soledad de una estrella. ¿Qué más?. La partida de ella le había dejado un sabor amargo en la boca y un signo de interrogación en los labios. ¿Hasta cuándo?.
El reloj en la pared de su cocina marcaba las diez, luego las diez y catorce, y asì pasaron las horas y los dìas... quese agruparon en meses y sanaron la herida de aquèl adiòs. Él seguía respirando, su corazón seguía latiendo, y los mates amargos aún conservaban su sabor original. Con el don del espíritu limpio y la conciencia tranquila, él abrazó un nuevo amor, y se hundió en el sueño más bonito... amar sin pretextos y sin pasados. Ella era una muchacha bonita, de rasgos delicados y femeninos. Ella tenía un universo para dar, mimos simples pero sinceros, era una joven llana, sin vueltas sin retorcijones. Una antagónica comparación con la poetisa, que para ese entonces, empezaba a extrañar aquella sombra.
El tiempo se esfumó entre las balzosas, convirtiéndose en las semillas de una herida abierta... Ella volvió, pero encontró un universo diferente al que había dejado: las calles ya no estaban vacías, los rosales no florecían con aroma embriagante, sino con un dèbil perfume... El amor, no respondía a los caprichos de su corazón, el amor no era eso...
Tarde lo descubrió.
Ya no existían arrabales compartidos, solo su tango y el tango de él, y una rumba que bailaba el nuevo amor.
Y así fue, como la historia de ella y èl, y él y ella quedó archivada, con un final imposible y unas esperanzas amuradas al quinto peldaño del infierno...
Y así es, y será.

sábado, octubre 25, 2008

Desperté y todo se derrumbó detrás de esa puerta que divide el mundo real con el hermoso surrealismo.
...Cuándo va a ser el día en que pueda dejar que callar... cuándo podré mirar el cielo y no pensar, cuántas cosas sin desearlo he dejado atrás...
Las fuerzas no se agotan, mi arma es serena y pasiva; mi alma es una estrella fugaz que intenta alcanzar ese cielo, lejano... casi imaginario, casi inalcanzable...pero increíblemente omnipresente.
Me desespera esta necesidad de abrazar aquel tesoro, me desespero en el intento de retener todos los instantes pasados para sentir aquella sombra cerca.
No puedo escribir sin buscar un consuelo aparente a tanto silencio.
Escribo menos de lo que siento, pero màs de lo que digo.
¿Olvidar?No se puede vivir de ensueños.. ¿Luchar y dar pelea? ¿A quièn? ¿Al olvido? ¿A la eternidad? ¿Al presente? ¿Al corazòn?.
No puedo encontrar una respuesta en el inconciente del sol... Cierra los ojos y no es posible que ahonde mis fuerzas en èl, ¿es correspondida esta presencia de un recuerdo?. Miro la luna, buscando una respuesta, una sola excusa que me permita dar pelea hasta el final... una excusa que me valga para sentirme viva, para escribir con fuerza y valentìa... para mirar el espejo y encontrarlo nuevamente. Vivo añorando lo que fue, el tiempo que ha pasado...

¿Luchar, o esperar que suba la marea?

viernes, octubre 24, 2008

La luna entera cabe en mi pecho.
La luna y su eclipse... la luna y su sombra, la luna y la cola del diablo que no deja que brille y me embriague con su belleza.
¿Cuàndo fue la ùltima vez que mirè una estrella sin recordarte?.
El ancla se incrusta en la tierra, barco frena su marcha y se detiene a pensar...

Quiero abrazarte en silencio.

jueves, octubre 23, 2008

Presencia de un recuerdo.

Un bandoneòn acariciaba su espalda descubierta aquella noche de primavera. Los tilos perfumaban el cielo con su receloso aroma a incertidumbre, y ella... no hacìa màs que mirar la luna intendando encontrar en ella, la inspiraciòn que la lleve a sus brazos.

Ella escribìa porque necesitaba respirar el aire encantado de su poesìa.
O tan solo respirar.
Y cuando se decidìa y apoyaba la pluma sobre el papel, una ràfaga de tinta se desplegaba sobre èl y la poetisa lo arrugaba, lo hacìa un bollo y lo tiraba al suelo con desprecio.
Muchas veces sucediò, y fatigada por el constante episodio, se acercò a la cocina, tomò un fòsforo... y luego de calentar a fuego lento la pava, se tomò unos mates bien amargos. De esos que reconfortan y acarician el alma, de esos que dan fuerza para seguir escribiendo.
Tomò la bendita pluma e intentò otra vez... y sin embargo, està vez descubriò algo extraño: acercò una lupa, y comprendiò que ese manchòn de tinta no era sino un montòn de palabras desesperadas. Las palabras se atoraban en el papel, querìan salir todas juntas, pisando sus propias cabezas para contar su verdad.
Intentò ordenarlas sin èxito, puesto que en esa uniòn se leìa:

Amar- Compromiso- libertad- Recuerdos - sueños - poesìas- eternidad

Cansada ya de esta confusiòn, se recostò sobre sus hombros y sumergiò su mente en un largo y profundo sueño. Quizà durmiò un dìa entero, quizà un mes, un milenio...
Al despertar todo tenìa un asombroso sentido:

Amar, es màs que un compromiso social, es la inyecciòn de vida que nos da las alas necesarias para volar hacia la libertad. Es màs aùn que vivir de recuerdos, es el arte de poder transformarlos en poesìas hermosas, en sueños necesarios para vivir... Amar es entregar el alma a la eternidad de los seres, alados, infinitos...

martes, octubre 14, 2008

No todo es lo que dice ser,
dar vuelta las palabras, buscarles el revès,
la uniòn, descoserlas y amarrarlas con silencios.
Aprender a leer la mente de un poeta es aprender a vivir.
Un estallido de sin-sentidos, una sinapsis sin concretar.
La vuelta del diablo al pasado, pisando con su cola la lògica del presente.
La situaciòn era confusa, nada brillaba con claridad,
nada excepto una luz que alumbraba como un faro solo una baldoza.
Un enano se rìe de mis pies
Me enojo y lo piso,
pero sigue riendo.
Me vuelvo a enojar y lo vuelvo a pisar,
pero aùn asì rìe.
Y yo no entiendo, ni siquiera, porque encuentro un enano bajo mi pie. Y yo no entiendo porque hoy escribo y no bailo una zamba descalza a orillas de rìo. Y comprendo que quizà, no todo deba entender. No todo analizado...
Solo que respiro y estoy viva,
Solo que me encuentro a solas con mi piel y su verdad,
escuchando la eterna melodìa del viento...
Solo que el telèfono a veces desconcierta,
y una voz del otro lado es como el sonido del mar.
Inmenso.
Y todo es aùn màs extraño.
Vivir y ser feliz.

lunes, octubre 13, 2008

A lo lejos.
A lo lejos la montaña se ve pequeña, y no brotan de ella, màs que los silencios que en su vientre encallaron.
A lo lejos, el alba asquea al peregrino fiel que la abraza añorando de ella los suspiros, y las pàlidas risas olvidadas.
Nada somos y hacia la nada vamos.
En busca de la felicidad vamos perdiendo los dientes, caen en el camino como botones que se deprenden de una chaqueta vieja.
Y aquì estamos.
Resurgiendo constantemente entre los muros, asomando nuestra esencia de semilla entre las grietas. Y aquì estamos.
Y aùn sin dientres,
mastico la realidad, el pasto y la espuma.
Mastico y pinto.
Mastico y escribo.
Pinto para escuchar el sonido de la hierba crecer, para describir la explosiòn en mi pecho cuando veo la luna. Pinto, sencillamente, para recordar que estoy viva.
Y escribo, escribo para ser fiel a mi esencia, a las estrellas, y a la eterna melodìa que resuena en mi cabeza.
Escribo para que la sangre que recorre cada parte de mi cuerpo, se nutra de esta poesìa que da vida a los muertos.

miércoles, agosto 06, 2008

La habitaciòn en silencio. Iluminada por el sol de la mañana, deja que sus paredes se empapen de paz. Cuànta calma me da la mùsica que imagino en mì, cuàntos aromas percibo al inspirar una sola bocanada de aire.
Sobre la cama, la vida.
Sobre la cama, la pluma.
Sobre la cama, la caja que me lleva en sus alas.

Cuànto màs libre me siento al verla, cuàn lejos puedo llegar, si me dejo ir.
En ella se esconde la realidad de saber que no hay màs que lo que nuestros ojos añoran.
Que no hay presente que no se transforme en pasado cuando llega la luz del alba.
En ella, duermen los sueños que tuve de niña y aùn conservan la tibieza de una caricia.

La caja:
Su interior y su exterior.
Su fusiòn.
Su mùsica.
Su cielo.
Su revoluciòn de amor.


Mi caja de pinturas.
De pinturas y un sol.

jueves, mayo 15, 2008

Hoy la luna no es luna, sino una mancha que asusta al ocaso. Hoy, la risa suena hueca, vacìa... siquiera es risa, es solo un sonido dèbil y febril que emite mi boca. Y lo hago porque es vital, para no morir, para que no me coman los buitres del cielo... pero no por voluntad. A veces siento que no soy màs que un par de maderas descoloridas, enlazadas entre sì y sujetas a unas cuerdas, que solìa ofrecer la mas bella melodìa con mi cuerpo de guitarra, y ahora no soy mas que una sombra a para una comunidad de hormigas.

No es fàcil seguir, cuando el camino se nubla sobre nuestras cabezas, no es fàcil, nada fàcil.

Optè por vivir de recuerdos, escuchando voces que ya no estàn, dibujando con colores pasteles que ya no se fabrican y mirando cielos con estrellas fugaces, esas que ya no se ven...

Y es asì, y no tiene vuelta.

[Alguien me enseñò que siempre se debe apretar los dientes, yo le recuerdo que nuestro cielo siempre estuvo màs allà. ]


Y ahora... Que cierro los ojos y veo tu manito apretando la mìa para resistir al viento, siento que mis pies se desvanecen y se derriten sobre el suelo... y que de mi espalda nacen alas gigantes, que se nutren de estas palabras que te escribo, que son suaves como algodones... Es tan necesario abrazarte... Con mi poesìa te regalo el cielo màs hermoso, que cabe en la palma de mi mano. Para acompañarte siempre, para que no estemos solos...

lunes, abril 21, 2008


Han de ser mis brazos los que me lleven a volar, acariciando la plenitud de mis espacios.
Con la brisa que encandila y con las bocas que besan sin tocar.
Han de ser mis ojos, entre los versos tibios de la bella primavera, los que me despierten al alba para acariciar el sol con mis palmas...
Han de ser mis sueños los que me ofrecen las alas para abrazar en silencio la eternidad...
Detràs de todo, solo estoy yo... Susurrandole a mi sombra el por què de unas ojeras que simulan bandoneones.

jueves, abril 17, 2008


Dos meses de dolor incesante.
No tolero soñarte y despertar...vivo en un mundo de recuerdos, entre programas infantiles viejos y absurdos, y canciones que te traen a mis dìas otra vez.
Me duele mucho el corazòn... tanto que a veces no aguanto y desearìa arrancarlo y tirarlo al suelo. Te extraño tanto... tanto, que no tengo palabras para explicarlo...
Te recuerdo alegre y sonriente, pero aùn asì me duele el alma, siento còmo me desangro cuando te pienso, siento como se encallan mis dedos cuando acaricio fotos antiguas.
Te dedico una y mil canciones de Silvio Rodriguez, que amortiguan esta angustia que me atrofia los dedos... Te dedico cada estrella que veo en el cielo, te encomiendo en las alas del àngel màs hermoso, para que te cuide como lo hicimos nosotros desde acà..
Hoy es 17 y siento ganas de morir para abrazarte.

viernes, abril 11, 2008

En tus orillas nace la savia que alimenta a mi cuerpo; el nèctar que deleita a mi paladar.
En tus orillas se arremete mi silencio y se hace grito, se hace prosa, se hace canciòn... Se hace lo que anhela pues cobra una y mil formas.
En tus orillas nacen mis besos y mueren mis labios, asesinados ferozmente por tu lengua.
En ellas comienzo a nacer, son el vientre que diò luz a mi ser... que pariò estas ganas de ser invencibles ante el dolor.
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Las pupilas se dilatan, cae del florero su rosa y nace un muerto.
Cae del florero su rosa, caen mis dedos sobre el ayer que me estruja entre sus garras.
Cae del florero su rosa y caen mis deseos de ser feliz. Se vuelcan sobre las sàbanas, se retuercen... se hacen oìr entre los intentos de callarlos. Brotan entre mis poros, se esparcen por el aire... se despliegan, se hacen gigantes.
Tan gigantes como la inmensidad, casi tanto como la pena que me dejò mi tallo de alelì al morir...
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En tus orillas nace la piel que me sirve de excusa para acariciarte. Esa piel que se convierte en plumas cuando deseo volar, que se estiran para hacerse màs largas y me dejan acariciar el cielo y a mi niño que allì descanza...
En tus orillas me encomiendo a tu dios, para la vida eterna entre tus brazos; para renacer una y mil veces entre los pliegues de tu boca.
En tus orillas sueño despierta mientras llega el alba, y me dejo seducir por tus silencios una y otra vez.
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En tus orillas.... tal vez.

lunes, marzo 31, 2008


Aùn te espero.
Como si hubiese sido tu partida la clave que deja inconcluso mi acertijo. Y lo es.
Es el signo de interrogaciòn a mi existencia, la llave de la puerta hacia la felicidad absoluta.
Tengo las manos ensangrentadas de secar mis làgrimas, que una a una y sin prisa, marchitan la sonrisa en mi corazòn. Cada granito de arena, cada bocanada de aire... todo significa un recuerdo para mì.
La luz es tènue en tu ausencia, ya nadie recita en mi cielo las poesìas que hablan de la magia de ser niño, ya nadie me acaricia con tanta suavidad y a nadie puedo dormir en mis brazos como aquellas tardes te verano. Mi alma quedarà un tanto vacìa, siempre. Habrà un hueco que nadie colmarà... siquiera mis hijos en el mañana.
No puedo evitar llorarte, aunque estoy segura que te hubiese encantado que te recuerde alegre y sonriente: jugando al hombre araña tal vez, a batman, a las carreras de caballitos o a buscar objetos perdidos en el fondo del mar (Un mar que suele denominarse pelopincho). Pero no puedo, entendeme enano. Crecimos juntos, de la manito... a la par. Escuchando "El matador" y mirando mil pelìculas por tarde.
Me pesan los pies, como si fueran dos pedazos de plomo colgando de un ratòn, me pesan los brazos que ya no te abrazan, me pesan las ojeras de soñarte y despertar... Voy a amarte siempre, aunque me duela el corazòn.
Aùn te espero, si. Porque esta vida es injusta.. No me olvides ni me dejes sola...

jueves, marzo 13, 2008

Vuela... que eres un gorriòn con alas abiertas,
busca en mi cielo la libertad
y transforma tus ansias de viento fresco en coplas para la tierra.

Anhela con vehemencia el sol,
Dibuja con tus manos pequeñas golondrinas que te haràn companìa.
Y no apagues tu luz.

Escucha mi susurro entre los àrboles
y observa mis manos en la eternidad de la noche.
Aunque me vaya aquì estoy.

Descubre mis labios recitando poesìas eternas
que tus manos han enfundado entre las rocas.
Descùbrete.


lunes, marzo 10, 2008



Hoy mi pluma viene a llorarles la historia de una sombra. De aquella que fue diablo en las esquinas del sol, y fue àngel en las noches de verano. Un profeta del carnaval de mi tierra y de la de ellos, los exiliados del corazòn.
A veces el tiempo se escapa entre latidos desorbitados y superficiales sonrisas de cartòn, a veces creemos que la vida es una calesita de colores, con sonidos y garabatos extrasensoriales... y peor aùn, que es eterna.
Y tal vez, mi cuerpo (al igual que el del profeta) se durmió bajo un cielo que me prometìa ser un prisma de colores y que terminò asesinando los sueños que se estrujaban por nacer en mis bolsillos.
Hoy tengo un vacìo enorme en el pecho, una ausencia que brota por las grietas del silencio y me hace llorar... Un nudo en la garganta que espanta las palabras, dejando a mi boca seca y las làgrimas sin sentido. (El cielo es injusto a veces...)
El horizonte se alejaba y mis pies aceleraban su paso... ya no era todo tan hermoso, la tormenta proponìa torbellinos y yo solo querìa esconderme bajo una cama y no volver a salir. Estamos en el umbral de lo pequeño y lo tridimensional (sujetè fuerte su mano pequeña, recordè una por una las noches en que, entre risas y bostezos, nos dormimos al compás de una canciòn de moda... y aùn asì, ¡aùn sujetándolo con fuerza! La maldita realidad me lo quitò). Una mueca de tristeza me invadio...
¿y ahora?.
Busquè desesperadamente al poeta... lo busquè en sus libros, en sus canciones, recordè una a una sus poesìas y las repetí de principio a fin. Nada. No sentìa ese estruendo en el cuerpo que me producía nuestro encuentro, no ahoguè mi dolor en su mochila de recuerdos. El poeta ya no estaba...
Hubiesen pagado fortunas, los que a ello se dedican, por oìr como mi cuerpo lloraba, cada àngulo, cada hueso... cada pequeño pedacito de carne. Rechinaban y se retorcían al ritmo en que mi corazón se desintegraba...
(Me duele la risa cuando rìo sin èl, me duele la mente cuando lo pienso... me sangran los brazos cuando acaricio el aire imaginándolo.)
Me sentì morir junto con èl.
El profeta tambièn lo hizo, tambièn sintió la muerte en su cuerpo vivo... sintió sus pies fallecer cuando el carnaval lo asesinò con sus plumas y lentejuelas... y se marchò. Se alejò con la murga del corazón hacia otra galaxia. Acà en el paìs de las calaveras sonrientes no se puede cantar con el sabor de una Revoluciòn. [Me lo contò un ciego, que oyò las suelas de sus zapatos en la acera. ]
Cuàndo creì que este ring era demasiado difícil para boxear y pensè que en este baile ya no quedaban pasos por exhibir, una manzana cayò del árbol... y se suicidò contra el césped verde esmeralda. Sì, justo cuando las papas quemaban. Y otra vez, aprender a vivir... hacièndome cargo de un árbol sin manzanas y de una vida sin un corazón. ¡y el poeta ya habìa escrito su adiós con un fino trazo! ¿quièn dibujarìa mis làgrimas con una metáfora empañada?¿Quièn me ofrecerìa una sonrisa sin pedir una mentira a cambio? . En ese instante, mi corazòn comenzò a latir con fuerza... Mi pulso se volviò un ping pong de saltos... y de repente, caì al piso inconsciente...
Al despertar, èl estaba allì... el poeta, .. el heròico dueño del carnaval. Solo que con otra piel, otra risa y hasta con otra voz. Sin embargo conservaba la tibieza de sus manos, el càlido aura que me envolvìa con el dulce sabor de los arrabales conquistados...
- La soledad deshizo los encantos de la espera... ¿Por què regresaste?
- Porque aunque anhelara con vehemencia alejarme, los piolines de mi destino se enlazan con tu silueta. ¿No los ves? envuelven tu piel de punta a punta.
-Esa es la respuesta màs sencilla... tu valija se hizo con la velocidad del viento y de un dìa para otro, me dejaste solo los restos de una poesìa inconclusa... ahora quiero ponerme de pie sin tu ayuda.
Sin màs gestos que una cabeza baja, se marchò...
El tiempo pasò, el agua corriò bajo el puente... los adornos en un viejo estante se llenaron de polvo y las hojas de un libro añejo se tiñeron de amarillo olvido. Es difìcil no caer en la desesperanza y creer que en esta vida no existen los colores alegres y que todo es gris. Pero siempre aparece un pintor con su paleta empapada en vida. Con temor, tomè su mano... y cerrando los ojos, me aventurè a su lado hacia lo desconocido. Dejarnos llevar, despuès de largos caminos de mochilas cansadas y pies espinados y cargando un pasado que se asemejaba en el sabor de las làgrimas, descubrì que sos el complemento necesario para sobrevivir. Sos la sonrisa que le faltaba a mis dìas, sos el sol que hacìa tiempo no salìa, sos la luna màs hermosa... Sos el pincel que plasmo en mis bastidores y la pluma que hace arte en mis escritos...
Sos la luz.

domingo, marzo 02, 2008



...Me dejàs ver màs allà del sol, del cielo y de todas las estrellas que habitan la noche... Me dejàs volar con tus alas, me abrigàs con tu tiempo, y tus brazos son pequeños pedazos de nube que destilan un mañana, un futuro... un despuès.

Estàs conmigo y soy ave que atraviesa fronteras y vuela sobre los campos minados de margaritas, soy luna que alumbra los suspiros de los seres màs ìnfimos y soy brisa para acariciar tu piel en la mañana. Soy todo lo que puedo, todo lo que tus manos pueden crear en mì, porque tus besos hacen que mi cuerpo cambie de forma y se haga invisible a las penas y el dolor.

Soy cisne que habita tus aguas, soy sombra que deleita tu noche, soy esclava y dueña de la sonrisa màs hermosa.

A veces me da miedo perderte en el vaivèn de un pasado que se niega a morir en su ayer, y clava sus garras en mi yugular... pero ahì estàs, con tus abrazos y tus palabras suaves al oìdo. Y ahì estàs, desde el principio...

Ahì estàs y ahì estoy. Acà estamos. Y aquì estaràs, estarè.. y estaremos.. O tal vez no, estaremos lejos, lejos de aquì... pero siempre los dos. Estaremos lejos del nido pero cerca del sol que brilla con màs fuerza, de la madre tierra que nos besa los pasos... De la alegrìa de sentirnos juntos.

-TeQuieroHastaDondeNoLleganLasLucesDeLaCiudad... y màs allà -

domingo, febrero 24, 2008



Nace el cielo en vìsperas otoñales, resiste la risa a las embestidas de la vida y de a poco vuelve a salir el sol. - Introduzco tu risa en mi piel asì como se inserta un punto y aparte al final de algùn viaje en la vida -
Las luces juegan con las pupilas... las hacen enormes y pequeñas a la vez, las hacen fuertes y dèbiles. Las luces, las luces.
¿Y si hablo de sombras?. AYER.
A veces sientìa a las sombras reir, y las observaba con detenimiento... las sombras son cìnicas y desquisiadas, las sombras son poetas de la pena y del dolor, poetas que juegan a engañar corazones con el garabato descreìdo de sus plumas. En algunas ocaciones me invitaban a jugar a las carcajadas con ellas
- ¿y por què no? -
mi cuerpo accedìa, y reìamos... como si fuèramos hienas de la batucada.
Pero ahora nace el cielo a los pies de la luna - Nace la cultura de la sonrisa sin restricciones.
Puedo recorrer con tus pies los pasos que nunca dì, desplegar un mapa de imaginaciòn e inventar caminos, asì como invento palabras para explicarte lo que me hacès sentir. Las invento sin pensar la carencia de sentido y la incoherencia entre ellas... sin detenerme en el color de su acento ni en la profundidad de su hiato. Las invento porque ninguna de las ya existentes demuestran el estado en el que me encuentro: ¿extasiada de felicidad? tal vez. Ahora se rìe la luna ... y me rìo yo, porque por fin vuelve a salir el sol, y aunque existen manos que quieren ocultarlo y dejarnos en penumbras... me rìo, porque cierro los ojos y aùn asì, sin ver...confìo.
- Confìo en tu sonrisa, en la silueta de tus labios, creo en tus abrazos y en lo lindo de mirarte. Te quiero asì, y me hacès bien y me hacès tan bien-
Te descubro sereno, entre los pliegues de mi boca que esconden miles de palabras que aùn no quieren salir, te descubro entre mi piel, decorando con tu perfume los rincones... te descubro asì, nàufrago de un sueño que nace al despertar - aunque aùn estemos dormidos - peregrino de los anhelos a cumplir...
Te descubro asì... entre mis pàrpados dormidos y tus manos acariciàndome.. te descubro...

domingo, febrero 17, 2008



La inexistencia de una explicación: Sucede porque sì, porque la naturaleza a veces no es tan sabia y porque el dios de los que creen no es tan justo.

Las palabras de la gente que no se da cuenta que me repugna tanto su ignorancia como el presente; “Es tan bueno que dios lo quiere cerquita de él”. Un momento, ¿QUÈ ME ESTÀS DICIENDO?. Mi primo es mìo y lo quiero acá, junto a mí... riendo, jugando, abrazándome, llenando mi piel con sus besos tibios.
A mi no me importa ni dios, ni buda, ni jah... y hasta creo que no me importa el sol; nadie siente este dolor que por las noches me hace llorar, nadie tiene este nudo en el pecho desde que sale el sol hasta que el mismo se esconde, ni siente las gotas como clavos caer sobre la piel y agujerearla hasta que sangra con desesperación. No viven esta agonía lenta y diaria, ese temor a verlo... esa sensación de que me arrancan la vida de a poco.
Llora cada parte de mi ser, cada hueso, cada uña, cada pedacito de carne... la angustia me come la sien. NADIE, NADIE, NADIE tiene idea què se siente. Nadie entiende, nadie escucha los pasos, nadie huele el perfume de la parca. Durante el dìa me acompañan voces, sonrisas, palabras de aliento y abrazos que reconfortan pero a la noche me espera mi conciencia, para dar batalla con la mente y su recuerdo, y no puedo escapar. No existe salida al enemigo de adentro. Y es ahì, que empiezo a sentirme pequeña como un ratòn y le temo al minúsculo àngulo que viste una sombra, percibo un sonido extraño y temo lo peor.
Con los golpes aprendo que resistir sin hundirse no es sencillo, que estoy frente a un abismo y puedo saltar, o caer. Los espejismos de colores en algún momento pierden su encanto y me asusto de la soledad.
Me acompañan Silvio e Ismael, me acompañan algunos mortales que elegí de amigos (y no me equivoquè, elegí a los mejores) pero nadie, ni ellos podrán comprenderlo. Hoy me siento vacìa, hoy estoy vacìa. Soy un corazón que no late, un libro sin sentido, un poema sin autor... hoy no soy nada...Hoy no encuentro ni mi propia sombra. No aguanto el dolor, no soporto las làgrimas, me aprieta el pecho.. desearìa arrancarlo. Hoy, Hoy, Hoy... hoy matarìa al cielo con mi pluma... hoy tomarìa un tren hacia la luna y te arroparìa mi ángel.. iluminame para no caer, acompañame... Ay mi negrito... ¿Còmo me dejaste asì.. tan llena de nada?¿Còmo me dejaste mi amor con las manos llenas de caricias que no voy a poder entregarte? Ay mi angelito... no encuentro respuesta, no encuentro màs làgrimas para derramar... Acercate en el viento, en la lluvia.. .no me dejes sola bebè...

martes, febrero 12, 2008

Relatos frente al mar. Parte III

Los àngeles se vistieron de prisa y del nido cayò una flor.
Despertò una rosa entre los sollozos y ahì te encuentro. Tan fràgil mi niño, tan tenue tu pecho... ¡Tan torpe este cielo que hace distante su sonrisa!.
Te acuno con mi llanto de màrtires y guerrillas... esta pena es màs profunda aùn: no existe un hèroe idealista a quien hecharle flores, solo estàs tù... mi negrito, peleando... luchando... naufragando en la desidia de la muerte. Conociendo el final, inevitable. Siendo parte del teatro de hoy donde no existe mañana, ni futuro ni pròxima funciòn.
Las copas de los àrboles rechinan, galopan entre las nubes y me acercan tus manos pequeñas hacia las mìas para rozar la eternidad.
Guardo tantos recuerdos en mi pecho que a veces siento que mi alma explotarà. No existe anestecia que adormezca este dolor, ni sombra que eluda este adiòs.
Mis pupilas no encuentran consuelo alguno... quisiera poder retenerte en mis brazos y arroparte hasta que desaparezca el mundo y su asquerosa injusticia. Que se acaben las tardes grises y las noches sin lunas, que se acaben las làgrimas por la muerte.


Es la muerte diaria de imaginarlo lejos.


Relatos frente al mar. Parte IV

Escrito el 8 de febrero - Pinamar - (Dìa de lluvia- garùan acordeones y arrabales - diluvian espinas que se clavan en mi piel.)

Cae la nocha colando sus sombras febrilmente entre los pinos pintados con òleos color siena. Todo parece calmo en las cercanìas al mar... un poco de distancia a la confusiòn, un poco de aire fresco al remordimiento de dejarlo ir.
Las gotas caen, una a una... formando pequeñas comunidades de exiliados. Exiliados de la pena, de la nube y del corazòn. Huyen del cielo, caen desesperadas, caen y se estrellan, caen y se pierden en el cèsped, caen... caen, caen y me traen tu rostro hacia mì. Ay mi negro, mi negro chiquito... como me hace doler el corazòn esta maldita realidad. Llevate mi alma contigo si haz de marcharte, llevate mi luz y hacela tuya... como me sangran los ojos luego de contemplarte... como me sangran los pies cuando me marcho.
Me arrodillo ante la muerte y le ruego por tu ser. Pequeño brote de vida, tan grande es la cruz que cargas... dejame llevarla contigo...
Ay mi negro... mi negro chiquito....

lunes, febrero 04, 2008

Màs allà de este rìo, la calma embiste a las bestias con sus propios colmillos.
Màs allà de esta luna, la furia yace sobre las rocas confundièndose con moho de estaciòn y fusionàndose con el rencor y la apatìa de quienes la sienten.
Màs allà de este cielo, las risas dejan de ser plàsticas, y el simple hecho de ver salir el sol es motivo de dichosa celebraciòn.
Existen lugares donde aùn se acostumbra a luchar, a pelear por el pan dìa a dìa, a aprovechar las oportunidades sin dejarse vencer por la desazòn.
Existe un sitio al que pronte llegarè... con mi mochila, mi cuaderno y mis pinceles... con mis òleos, mis costumbres y mis mariposas. Un sitio que anhelo con vehemencia y clara pasiòn.
Un extraño porvenir me espera, una sombra sin sentido llevo conmigo... como un fantasma arraigado a su pena.
Un extraño porvenir alimenta una dulce ilusiòn.
Una silueta desprolija le canta a mi silencio, a mi bella soledad... y acompaña sus coplas con una suave guitarra.
¿Què màs? Ha de ser un sueño la distancia y esta extraña necesidad de dejar todo atràs...
Amanecer entre el susurro de un pàjaro que canta a lo lejos y los besos de mi tierra que jamàs he de dejar.