miércoles, junio 06, 2007

Hoy le escribo a èl, al habitante de mi arrabal desheredado.
Al discìpulo de los encantos de la luna, el traficante de los destellos de un sol... el màs hermoso.
Le escribo a èl porque su corazòn es la memoria de un motel... donde mis palabras enamoradas supieron desvestir a mi mente.

Le escribo a èl y a su sonrisa. Y a su mirada. Y a su silencio.
Destino unas frases a su encanto, y otras tantas a su inocencia.
Le escribo a sus prados y a su llanura, a su pureza y a su hermosura.
Escribo con el alma sobre el papel, sabiendo que la tinta es el agua de sus rìos.
Escribo de corazòn, descubriendo que mis palabras son el eco del sonido de su flauta dulce, de su quena, de su charango... Del ritmo de su canto que jamàs he de olvidar.
Tanto tiempo esperè este encuentro. Tantas làgrimas oprimidas en el fondo de mis pensamientos. Tantas ganas de tanto y màs de tì, tantas ganas de colmar mi existencia con la sencilla sensaciòn de armonìa.
Busco mi propia paz, para poder compartirla.
Por eso hoy le escribo a èl... al habitante de mi arrabal desheredado....

4 comentarios:

Claudio López Iscafre dijo...

Hola, escribis muy bien para tener 17 años!!! y decis cosas de "gente mas grande"... jajaja. Besos desde Floresta.
Sabes que nunca fui a Quilmes!! Increíble

Mauro Enrrique... dijo...

Buscando paz...
La paz esta en cada rincón, y las respuestas se encuentran debajo de las piedras.
Un buen escrito, gracias por compartirlo...

palabras con ningun sentido dijo...

Bonita, me alegra tener noticias tuyas. Durante algún tiempo cuando intentaba visitarte tu espacio aparecía como no habilitado.
Me alegra leer tus palabras siempre llenas de magia y poesía.
te dejo mi cariño suburbano.

SAFIRO EN SEPTIEMBRE dijo...

Hermosas letras, escribís muy bien!

Te felicito!

BESOS!