domingo, agosto 19, 2007

Cada paso guarda el perfume desolado de una rosa marchita y cada suspiro carga sobre su espalda esta angustia que tiñe mi piel. Deseo sonreìr y que el dolor se transforme en carcajadas pero hasta la risa te trae a mi encuentro.
No pensarte, no sentirte, no extrañarte...
No dejar que tu recuerdo consuma mi alegrìa, no dejar que me lastimen mis propias palabras y no dejar que tu voz escape de mi inconsciente.
Necesito volver a mì.
No me dejes morir en la hoguera. No me aniquiles con tus palabras. No me destruyas de tu pasado... dejame volver en tu futuro.
Voy a ser el eco de tu risa en mi silencio.
Aunque mis palabras no lleguen a tus oìdos, y mis labios no puedan besarte, siempre voy a estar pensàndote. Siempre mi puño va a trazar tu silueta a escondidas de su voz, siempre voy a imaginar un futuro lejos de estas sombras... Siempre voy a soñar bajo este umbral mientras escribo mi poesìa, SIEMPRE. SIEMPRE.

Existe este "siempre" que se hace "nunca" machucando en silencio mi hoja. Te escribo frases sueltas y sin sentido, te describo casi inhumano... siendo la mezcla del sol y de la tierra, te amo a mi manera.

2 comentarios:

Maria Cristina dijo...

De verdad que estas inspirada a flor dep iel hay niña tus post me hacen suspirar, jajaja, un abrazo grandote para que te dure toda la semana

Ana R dijo...

Siempre se ama de manera propia y ...única.

Un saludo