lunes, agosto 13, 2007


Cuando uno ama y el otro quiere las cosas no se suceden naturalmente.
Siempre voy a esperar de tu cielo algo que no llegarà y a detenerme en tì con la mirada llena de recuerdos...
Y vos vas a reìr mientras que mi corazòn se desintegrarà sin piedad.
Soy una presa indiscutida de la nostalgia.
Y ahora que lo comprendo, quizà sea tiempo de reconocer que aquella promesa que juramos alguna vez, no fue màs que el fruto enamorado de nuestros corazones. Plasmar los ideales en un viaje, dejarnos soñar...
Tus palabras no fueron lo suficientemente sòlidas para perdurar en la eternidad de mi esperanza, y ahora el banco de aquella plaza se rìe de mi desdicha...
Y por esa misma razòn, porque te amo hasta la infinidad del silencio serà mejor que me aleje...
Verte, sentirte cerca, escucharte... hace que mi inconsciente cree falsas esperanzas que se desploman al instante. Le tengo miedo a mis làgrimas, si lo sabràs...
Me hubiese gustado que podamos ser amigos, pero me hace llorar.
Siempre voy a amarte, aunque no te lo repita a diario, jamàs te he de olvidar... pero no me pidas que sea una inconsciente...

1 comentario:

Maria Cristina dijo...

Catalina sabes una vez me senti asi y senti muchas veces desfallecer pensando que nucna volveria amar pero el amor verdadero ese del bueno tarda pero llega al final