domingo, septiembre 02, 2007



Todos formamos parte de un mismo juego donde no existen estrategias que prometan eficacia ni palabras màgicas para la soledad. Es un eterno ida y vuelta de sabidurìa; es un trayecto difìcil empapado en làgrimas pero teñido en sonrisas y la ùnica manera de no morir acosados por esta cabeza es liberarse en las manos del destino.
Nunca podremos adivinar què pasarà mañana, tal vez me enamore del sol o quizà me entregue a la luz de la luna...
Puedo tenerte hoy entre los pliegues de mi piel como tambièn puedo morir de frìo esta noche; puedo cerrar los ojos y entretenerme con sus mentiras pero puedo negarme a la frivolidad de su ser.
En este juego hay que aprender a perder ya que las medallas que condecoraràn nuestro pecho son escasas... pero cuando llegan ¡Què alegrìa inmensa estar vivo!. Aprender ademàs, que las làgrimas son un camino a la tranquilidad y que por llorar no somos menos hombres... sino màs humanos.
No es sencillo jugar sin abandonar en el camino pues los dados son amargos de vez en vez.
Que hermoso juego.
La vida.

1 comentario:

Maria Cristina dijo...

la vida mcuhas veces es tan llena de idas y venidas, sabes un abrazo es grandioso siempre venir a visitarte, que la fuerza y alegria te acompañe en este inicio de semana